A las cuatro de la tarde. Era un camino a la felicidad.
Una antesala a un estado sublime que iba consumiendo paso a paso.
El frío le acariciaba la cara mientras el corazón le galopaba y respiraba
profundamente para que la dicha que conseguía rebañar con aquella aspiración
llegara a la última de sus células y un día la revivieran.
A las seis de la tarde, de vuelta, era un camino al desamparo.
Una sensación de pérdida que siempre se le manifestaba en una obcecada tristeza.
Entonces la lluvia se confundía con sus lágrimas y la obligaban a bajar la cabeza,
a acurrucarse en el calor del eco de las últimas palabras.
Después de semanas de idas y vueltas, a las siete de muchas tardes después, sentía que ya no había caminos para ella, que hasta la más insignificante de las veredas se le había borrado.
Entonces se asomó a la ventana y tras el cristal se dejó llevar por el arrebol del atardecer.
Y pensó en el árbol centenario o milenario
tan solo a la orilla del camino
que seguro más de una vez sintió
que nadie pasaba a su vera porque
aquel sendero ya no estaba en ninguna ruta
y los caminantes lo habían olvidado.
Así se sentía ella:
apartada de las rutas del corazón de los humanos.
Pero también sabía que al viejo árbol, inmóvil en su desesperanza,
siempre le acababan llegando los brotes de primavera.
Y con las hojas, resurgían los pájaros, y con las aves, el jolgorio.
Y en ese ambiente vital podía soñar con que la sombra que proyecta en verano
un caluroso día refrescara a quien una vez
le palpó con las manos su viejo corazón de madera.
Ella también esperaba otra estación
con otra luz, distintos sonidos, otros colores
que le permitieran seguir soñando como el árbol,
a la vereda de un sendero con unas manos.
Hay un momento al comenzar el anochecer en el que reina el silencio. Entonces, se siente tan de cerca la calma que crea expectación. Es el momento de cerrar los ojos y abrirse para empezar a notar el susurro del viento que sale del bosque para ulular en el alma. Es la oscuridad natural que libera. La "enlatada" me asfixia. Por eso, por favor, deja unas rendijas para que entre la luz.
viernes, 15 de febrero de 2013
viernes, 8 de febrero de 2013
"LO GUARDARÉ PARA SIEMPRE"
"Lo guardaré para siempre" -le dijo-
Y ella sintió una maravillosa sensación de eternidad.
La frase perfecta en el momento ideal
en un corazón astillado
a punto de volverse añicos.
"Para siempre" reconstituye.
"Para siempre" permite soñar.
"Para siempre" invita a pensar en un final
para que se vuelva punto y seguido.
En un deseo de morir antes que él
que difumine la agonía de la despedida,
y así sentir, en lo custodiado por su guardián,
la garantía de que algo de su ser más profundo
no lo borraría una última respiración.
Aquel aliento in extremis
rebrotaría en un papel
que recogió un día todo lo vital
de un tumulto maravilloso que
la mortificaba de pasión.
viernes, 25 de enero de 2013
DOLOR DE HUMO
El punteo de la guitarra en la boca del estómago.
Ahí se trasladaban sus células auditivas
con las pasiones sin remedio..
Era la única manera de hacerse
con una brújula
sin puntos cardinales.
Deambulaba
como una sonrisa a la nada.
Queriendo sentir el límite como una orilla.
Y se imaginó en un vuelo
removiendo el aire
para aflojar grilletes
en el camino.
Quiso soñar
que aquel dolor
era humo
y despertó
soplando y soplando.
.
domingo, 12 de agosto de 2012
SÓLO BATE LAS ALAS Y VUELA PORQUE YA HAS GANADO LOS CORAZONES
Tienes un aspecto maravilloso.
Tus ojos, más serenos y hermosos que otras veces.
Él, no. Tiene miedo.
Y también recursos para esa catarsis.
Quisieras aliviarle pero el viaje debe hacerlo solo.
En tu corazón sembró estrellas fugaces.
Su luz le alumbrará en la noche oscura y tu sonrisa le acompañará.
Siempre.
No puedes envolvérselo en palabras. Pero sí mirarle a los ojos y escuchar su silencio.
Y la luz blanca le llenará de plenitud.
Pronto volverá a ser fuerzas.
Un viento libre sin temor a la calma ni a la tormenta.
Un viento que se ha ido colando en entresijos inimaginables para él y que nunca le dejarán apagarse.
Conmigo estará hasta mi final.
No te entretengas en contar el tiempo. Tienes ganada la eternidad.
Sólo bate las alas y vuela tan alto como puedas hasta que te llegue el momento.
Tu buena cosecha la aseguraron por encima de tus hacendosas manos, tu increíble corazón.
Sé viento libre. Te lo mereces.
domingo, 3 de junio de 2012
LA REALIDAD DE LOS MULTIVERSOS
¿Dónde has estado? ¿Dónde? Se lo preguntaba como si de repente hubiera caído a eso que llaman realidad. Incluso se veía un aspecto físico diferente. Una belleza doliente con huellas de algo especialmente profundo y no sabía si reir o llorar. Se perdió en una mueca confusa entre el comienzo de una sonrisa y el final de un sollozo.
Llevaba días descolocada y no le sorprendió tampoco aquello. Tenía la corazonada de haberse empezado a instalar en un medio extraño. No porque tuviera pruebas palpables de algo; precisamente la brutal ausencia de cualquier indicio la estaba desterrando a aquel estadio ausente. Ausente de lo empírico y demostrable.
Pero las sensaciones de estar viviendo algo eran mucho mayores y sobre todo, intesamente más reales. En el universo que le había tocado apenas tuvo un lugar. Y el dolor de ese destierro le había llevado en multitud de ocasiones a gritar ayuda en un desatado silencio, para no sentirse tan desatendida, tan desangelada, tan ignorada e inexistente.
Y en aquellos arrebatos de incomprensión, sólo se había empezado a sentir aliviada por esas otras dimensiones. Tan intangibles como consoladoras..Tan incomprensibles como cercanas.....
Volvía a tener la sensación de que los universos eran múltiples y que por alguna extraña razón los vínculos que le reconfortaban estaban más en otros que en este... Quizá su inseparable sensación de falta de lugar, nunca fue subjetiva, sino radicalmente objetiva y explicable. Una constatación de una teoría de los multiversos también existencial.
viernes, 13 de abril de 2012
NADIE PUEDE LLENAR UN VACÍO SINO UNO MISMO

Encontraba cobijo mirando al cielo.
A las nubes viajeras de primavera en las que sentía alejarse su dolor.
Como el rayo de luz que acababa de colarse por ellas, tuvo un instante de lucidez.
Aquellas dos mujeres padecían el mismo dolor.
Nacía de idéntico vacío.
Las dos se habían sentido de alguna manera abandonadas, olvidadas, exiladas de unos brazos maternales. Y doblemente culpables...
Por no haber sido merecedoras de que las envolvieran en un abrazo y por haber culpabilizado a las que les dieron la vida de no haberse esforzado en aquel achuchón.
Pero las estrellas les estaban enseñando que la madre que uno tiene siempre es la mejor. Una reconciliación que se les iba revelando entre espinas y rosas.
Y es que siendo una la madre y otra la hija habían subvertido sus papeles y esas rebeliones la naturaleza no las consiente, aunque sólo sean para enjugar lágrimas.
domingo, 26 de febrero de 2012
EL HUERTO DE AZUCENAS

Con los atisbos de la primavera se sentía crujir en su ser más palpable.
Como si la carcasa de músculos y huesos que aúna bajo sí la piel empezara a resquebrajarse a la manera de un reptil desprendiéndose de su muda...
Entonces, por las grietas nacientes de aquel proceso se colaba la esencia de un huerto de azucenas. Una naricilla empolvada en amarillo ocre que hacía soreir a las miradas que la contemplaban. Eso resultaba para los demás.
Pero para ella era un anuncio tumultuoso. Porque el blanco nuclear de aquellos pétalos era el de una luz que presentía tan íntima como presa...Un resplandor confinado a una celda de castigo categóricamente decidido a amotinarse.
Y en aquella rebeldía por abrirse paso entre inflexibles muros oscuros los asuelaba con el mismo ímpetu destructivo de cuando a una fuerza natural la hipnotiza la desmesura....
Sabía que le esperaba la ruina. Era el único camino para la liberación. Llevándose por delante lo que hiciera falta....Aquella luz cautiva lo había empezado a recorrer...Resuelta a regresar a aquel huerto de azucenas.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



