Hay un momento al comenzar el anochecer en el que reina el silencio. Entonces, se siente tan de cerca la calma que crea expectación. Es el momento de cerrar los ojos y abrirse para empezar a notar el susurro del viento que sale del bosque para ulular en el alma. Es la oscuridad natural que libera. La "enlatada" me asfixia. Por eso, por favor, deja unas rendijas para que entre la luz.

domingo, 15 de mayo de 2011

EN SINCRONÍA CON TODOS LOS LATIDOS



Las sugerencias y los pensamientos negativos no la triturarían nunca más.
Sabía que existía un remedio para neutralizarlos porque a veces lo lograba desde lo más profundo de su corazón.

Tenía que ver con sentirse un eslabón en un engranaje...Un pequeño guijarro en un camino..También lo notaba al mirar a las estrellas y apreciar que su pasta y el polvo estelar tal vez hubieran salido del mismo mortero...

Buscaba un antídoto que neutralizara las redes de lo negativo y había empezado por escrutar los rincones de su planeta. Pero estaba dispuesta a revisar los de cualquier planeta, de cualquier sistema solar, de cualquier galaxia...

No le iba a derrotar lo esforzado, casi titánico, de su misión..Sólo sentiría lo positivo, ese calor que se te instala en la boca del estómago para a renglón seguido olvidar tu corporeidad y sentirte sólo uno con una conciencia universal.

Sería su gasolina por mucho que a veces le pareciera imposible encontrar un lugar para repostar. Sólo tendría que agarrarse a esa bola de calor que bombeaba en sincronía con todos los latidos de la materia, viva o inanimada. Buscaría a ese compás.

martes, 5 de abril de 2011

EL TATUAJE DE UN OLOR


Cerca de su piel el calor de la respiración fundía las fronteras.
En aquel rincón cerraba los ojos y se ensanchaba, sin agarrarse al borde de ningún abismo.

Era asomarse a una ventana sobre un cielo de azul estallido. Y una mota negra que lo atravesaba lo mismo podía ser un insecto que un águila majestuosa. Porque sin referencias es posible bosquejar mundos ilimitados.

Y sentir que la corriente de agua desatasca neuronas enfangadas mientras fuera sigue lloviendo y todo huele a ozono. Hay aromas que se tatuan en los poros.

jueves, 24 de febrero de 2011

UN DÍA VOLVERÁ A SER VIENTO


Tal vez lo consiguiera una cabeza giróvaga;
Vértigo vertiginoso enredándose en una fuerza centrífuga.
Huída a cualquier parte,
lejos de las garras,
de los "uñas y dientes".

Cerca de la calma
de aquellas piedras,
silenciosas, que gritan historias,
que cuentan amores,
que inventan sueños
a los que anclarse
y caerse hacia arriba.

Y girar para desprenderse
como cuando en primavera
un soplo se lleva las semillas de los "abuelitos"
y los esparce hacia las nubes
no hacia el infierno.

El final siempre es el principio
y nada puede comenzar con el hastío.
Es sólo una transición....
Un paso al frente
o hacia atrás, a la derecha, a la izquierda.

Necesidad de otra dimensión....
Tal vez baste con unos ojos
que la contemplen de otra manera
sin escapar de un sueño.

Lo etéreo, su anhelo.
Lo que queda después de unas potentes alas surcando el vacío...
Lo que sucede cuando el vendaval golpea contraventanas de madera...
Lo que alivia abrirse de par en par a las frías bocanadas de la noche....

Un día volverá a ser viento...

sábado, 15 de enero de 2011

Sólo busco

Déjame escuchar una voz entrecortada.
Déjame perderme en un llanto desolado.

Sólo busco un antídoto contra la ira,
contra la maldad,
contra los asesinos de corazones inocentes.

Déjame enjugar el dolor de tus ojos,
el insomnio de tu sufrimiento,
la soledad de tu derrota,
infligida por la tiranía ajena.

Sólo busco una voz amable,
una sonrisa que me abrigue,
un rescoldo que calcine asesinos
de corazones inocentes.

jueves, 6 de enero de 2011

LOS MITOS DE LA NOCHE


Sabía que una salvaguarda era levantar los ojos al cielo. Pero nunca le había gustado volatilizarse en las alturas..

Lo suyo no eran los sistemas mitológicos diurnos sino los nocturnos.
Acurrucarse en los recovecos de una cueva.
Buscar las entrañas profundas de un descomunal viejo tronco de roble.
Bañarse en la luz de la luna o perderse en la voz del cárabo.

Cavidades uterinas. Referentes matriarcales quizá porque un día anheló ternura materna. Reprochó su ausencia a veces con ira. Pero sólo fue al principio.

Ahora respiraba perdón que es lo que iguala las almas y humaniza los errores e incapacidades: los propios y los ajenos. Y nos pone en la misma senda.

Y fuera castigaba la tormenta. En la juventud los truenos casi siempre retumban lejanos. Pero en la madurez calcinan sin piedad lo que está a la puerta, y no es raro que se cuelen dentro.

Pero se había hecho un ovillo en el hueco de aquel tronco.
Justo donde arrancaban las ramas.
¡¡úuhúuh-úuh!! El cárabo la seguía acunando en su reino mitológico de la noche.

viernes, 3 de diciembre de 2010

EL VACÍO CRECIENTE DE UNA MARIPOSA


Como en un baile de mariposas.
Sus miradas se posaban la una en la otra, devorándose con suavidad supina.
Ella no paraba de hablar olvidándose de lo que decía.
En un runrún de fondo que acunaba la danza de retinas.

Él fingía atender un sinsentido verbal que sólo hipnotizaba la razón de su mirar.
Y ella notaba que se le clavaba en sus párpados cansados.
Y se perdían el uno en el ojear del otro
en un silencio locuaz.

Tal vez fue un segundo o quizá una eternidad.
Ocurre en esos momentos cegadores que sólo se tragan el tiempo y que acompañan siempre por el vacío en fase creciente que generan en el centro del corazón.

jueves, 11 de noviembre de 2010

UN BÁLSAMO DE IRONÍA

Había estado hablando largamente con una cara sin rostro, a la que los rasgos se los ponía la voz y la lucidez que nace del desencanto.

Porque cuando se conocen los entresijos de un tinglado la miseria de los humanos suele mostrarse en su esplendor.

Tal vez se haya esperado demasiado de una especie sólo por su inteligencia y su capacidad de crear cosas.

La ironía pone vendas de humor al dolor y lo cicatriza con una sonrisa que tira de la piel y casi siempre del alma. Pero le agrababa ese tirón con tintes sadomasoquistas.

Sentía que lo complejo se volvía un espejo poliédrico; miles de aristas que le devolvían el reflejo de una vida más rica....Llevaba tiempo huyendo de la monotonía de la simplicidad. Pero se sentía culpable porque le habían repetido hasta la saciedad que la felicidad está en lo sencillo. Pero ahora le hastiaba.